La Universitat de Barcelona se sitúa en el centro de una de las iniciativas europeas más ambiciosas en neurociencia aplicada a metodologías alternativas. Se trata de VISI-ON-BRAIN (“Cutting-edge Human In Vitro and In Silico Biomedical Tools on Brain Disorders”), una red doctoral internacional financiada por Horizonte Europa y las acciones Marie Skłodowska-Curie con una inversión de 4,5 millones de euros.

El proyecto busca desarrollar una nueva generación de herramientas humanas avanzadas para estudiar enfermedades neurodegenerativas complejas como el alzhéimer, el párkinson o la enfermedad de Huntington. Pero más allá de la dimensión científica o presupuestaria, VISI-ON-BRAIN representa algo más profundo: un cambio de paradigma dentro de la propia investigación biomédica europea.

Durante décadas, gran parte de la investigación neurocientífica se ha apoyado en modelos animales. Sin embargo, las limitaciones traslacionales de estos sistemas llevan años generando debate dentro de la comunidad científica. Muchos tratamientos que muestran resultados prometedores en animales nunca llegan a funcionar en humanos, especialmente en enfermedades cerebrales complejas.

En neurociencia, este problema resulta particularmente evidente. El cerebro humano posee niveles de complejidad estructural, funcional y molecular extremadamente difíciles de reproducir en otras especies. Además, numerosos procesos implicados en enfermedades neurodegenerativas presentan características específicamente humanas que los modelos animales no siempre consiguen reflejar adecuadamente.

VISI-ON-BRAIN nace precisamente para abordar este desafío.

El proyecto europeo está liderado por el neurocientífico Josep M. Canals desde la Universitat de Barcelona y reúne a especialistas internacionales en neurociencia, bioingeniería, inteligencia artificial y metodologías computacionales avanzadas.

Según la propia UB, la iniciativa representa un cambio de paradigma porque apuesta por avanzar “dejando atrás el modelo animal” y desarrollando herramientas humanas experimentales y computacionales más precisas para estudiar patologías cerebrales complejas.

“La investigación se realiza dejando atrás el modelo animal y buscando una ciencia más ética, con modelos experimentales (in vitro) y computacionales (in silico).”— Universitat de Barcelona

La red trabajará con tecnologías consideradas actualmente centrales dentro de las nuevas metodologías alternativas (NAMs), incluyendo organoides cerebrales derivados de células humanas, modelos computacionales avanzados, inteligencia artificial aplicada a biomedicina y sistemas capaces de analizar redes neuronales complejas y grandes volúmenes de datos biológicos.

El objetivo no es únicamente desarrollar métodos “más éticos”, sino generar herramientas científicamente más predictivas y relevantes para la biología humana.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es precisamente el cambio conceptual que plantea: pasar de una lógica basada en producir más datos a otra centrada en obtener mejor evidencia.

En biomedicina, acumular enormes cantidades de resultados experimentales no garantiza comprender mejor una enfermedad si el modelo de partida no reproduce adecuadamente la fisiología humana. Y en patologías neurológicas complejas, esta cuestión se vuelve especialmente crítica.

Por eso cada vez más grupos internacionales están recurriendo a enfoques interdisciplinarios que combinan biología humana avanzada, simulación computacional, inteligencia artificial, conectómica y biología de sistemas para intentar comprender mejor el funcionamiento del cerebro humano.

VISI-ON-BRAIN no aparece de forma aislada. El proyecto refleja una transformación institucional mucho más amplia.

La Comisión Europea lleva años impulsando hojas de ruta para reducir progresivamente la dependencia de la experimentación animal, mientras el Parlamento Europeo ha pedido acelerar esta transición hacia metodologías alternativas más avanzadas. En paralelo, organismos regulatorios como la FDA estadounidense también han comenzado a promover el uso de modelos computacionales y NAMs dentro de la evaluación preclínica.

Lo relevante es que proyectos como VISI-ON-BRAIN ya no presentan estas tecnologías como enfoques marginales o experimentales, sino como parte estratégica del futuro de la investigación biomédica.

Y eso tiene consecuencias reales: financiación específica, creación de redes internacionales, formación doctoral especializada, colaboración entre academia e industria y una creciente necesidad de validación regulatoria de estas nuevas herramientas.

El propio perfil de investigador que plantea formar el proyecto refleja esta transformación.

La neurociencia del futuro parece requerir cada vez más perfiles híbridos capaces de moverse entre disciplinas tradicionalmente separadas: biología, ingeniería, análisis de datos, inteligencia artificial, cultivos celulares avanzados o regulación biomédica.

El modelo clásico del investigador extremadamente especializado empieza a resultar insuficiente frente a la complejidad actual de las NAMs. Cada vez son más necesarios neurocientíficos con conocimientos computacionales, bioingenieros con formación celular o expertos en inteligencia artificial aplicados a sistemas biomédicos complejos.

Esta realidad también explica por qué muchos jóvenes investigadores describen actualmente el ámbito de las metodologías alternativas como un recorrido profundamente interdisciplinar y, en gran medida, construido de forma autodidacta.

VISI-ON-BRAIN puede convertirse en un precedente importante precisamente porque no se trata de un laboratorio aislado desarrollando organoides, sino de una red paneuropea estructurada que integra quince socios académicos, clínicos e industriales de ocho países europeos bajo un enfoque explícitamente orientado hacia modelos humanos avanzados.

Y quizá eso sea lo más significativo del proyecto.

Cuando universidades, instituciones públicas y redes europeas de investigación empiezan a invertir millones de euros en herramientas humanas avanzadas, inteligencia artificial biomédica y modelos in vitro e in silico, el debate deja de ser exclusivamente ético.

Empieza a convertirse en una cuestión metodológica y científica.

La cuestión ya no parece ser si las NAMs tendrán un papel en la neurociencia del futuro, sino hasta qué punto redefinirán la forma en que entendemos y estudiamos el cerebro humano.

Fuentes:

Universitat de Barcelona – VISI-ON-BRAIN
https://web.ub.edu/es/web/actualitat/w/red-formacion-investigacion-neurociencias-visi-on-brain

Creatio – Proyecto VISI-ON-BRAIN (NAMs)
https://www.ub.edu/creatio/es/actualidad/proyecto-visi-on-brain-nuevas-metodologias-alternativas/

UBNeuro – VISI-ON-BRAIN
https://www.neurociencies.ub.edu/visi-on-brain-an-european-doctoral-network-advancing-next-generation-human-models-for-brain-disorders/