Durante décadas, determinados modelos animales han formado parte de la investigación biomédica y de la evaluación de la seguridad de medicamentos y otras sustancias.
Pero la ciencia no permanece inmóvil.
Hoy se están desarrollando herramientas que permiten responder a determinadas preguntas mediante modelos celulares, tejidos humanos, organoides, órganos-en-chip, modelos computacionales y otras metodologías conocidas internacionalmente como New Approach Methodologies (NAMs).
El interés de estas tecnologías no reside únicamente en su capacidad para reemplazar o reducir la utilización de animales. También existe una pregunta científica fundamental: cómo desarrollar modelos cada vez más predictivos y relevantes para aquello que realmente queremos estudiar.
La Unión Europea lleva años trabajando en el desarrollo, evaluación y validación de estas metodologías. La Agencia Europea de Medicamentos también dispone de mecanismos para facilitar la incorporación y aceptación regulatoria de nuevos enfoques compatibles con las 3Rs.
Esto no significa que exista actualmente una alternativa para cada procedimiento realizado con animales.
La sustitución requiere que los nuevos métodos sean científicamente sólidos y, cuando corresponda, que hayan superado procesos de validación y aceptación regulatoria.
Pero tampoco significa que debamos conformarnos con los métodos disponibles hoy.
Cada nuevo modelo validado puede representar una oportunidad para reemplazar determinados usos de animales, reducir su número o mejorar la manera en la que se desarrolla la investigación.
Desde Realojo Beagles queremos seguir dando visibilidad a estos avances.
Lo hacemos porque creemos en una ciencia innovadora y rigurosa, pero también porque creemos que uno de los signos del progreso científico es precisamente su capacidad para desarrollar nuevas herramientas y superar progresivamente algunas de sus propias limitaciones.
Nuestra aspiración es clara: que llegue un futuro en el que la utilización de animales deje de ser necesaria allí donde la ciencia sea capaz de ofrecer métodos mejores.
Mientras recorremos ese camino, seguiremos trabajando también en el presente: colaborando con los centros y buscando una nueva vida para aquellos animales que puedan ser realojados.
Porque impulsar alternativas y colaborar con quienes hoy trabajan con animales no son objetivos incompatibles.
Para nosotros forman parte del mismo proceso: hacer evolucionar la ciencia y ampliar, paso a paso, las posibilidades que ofrecemos a los animales.